domingo, 18 de septiembre de 2011

QUILLA RAYMI (Así fue)

Existe en la ciudad de Lima (Perú), una escena musical alejada de la superproducción de eventos masivos con artistas extranjeros. Una pequeña escena que trata por sus propios medios de fomentar y apoyar a las bandas locales, y que lamentablemente muchas veces pasa desapercibida para la gran mayoría de público pues; al carecer de difusión en los principales medios de comunicación, pasa a limitarse únicamente dentro del ámbito underground. Por eso mismo es admirable el esfuerzo y el trabajo quijotesco que lleva a estos organizadores a realizar eventos con la mejor calidad posible dentro de una escena poco comprometida y de la que incluso, a veces, no recibe un total apoyo.
A pesar de eso existe mucha fe y certeza de que solo con paciencia y una mayor dedicación será posible que esta movida vaya creciendo. Es pues con esa intención que ya se van gestando algunos eventos a realizarse próximamente en nuestra capital.

Y ahora para hablar del festival denominado Quilla Raymi (Fiesta de la Luna) diré que, luego de haber ya transcurrido un par de semanas y de encontrar al fin un tiempo para sentarme a escribir, traigo a mi memoria los recuerdos aún frescos de aquella noche especial. (digo especial porque lo fue de muchas formas) Y es que debido a vivir algo alejado del centro histórico de la ciudad, llegué pasada la medianoche solo para constatar con alivio que el concierto aún no daba inicio. Afuera, en el previo de costumbre, saludando a los amigos, conversando y haciendo comentarios sobre otros eventos programados para esa misma noche -uno cancelado por el municipio de una forma por demás sospechosa (Narcosis), y otro que resultó en un autentico desastre (sobre todo para los músicos implicados) en el bar Diztorzion- Acompañábamos la charla en buena compañía y combatiendo al frío con algo de licor. Ya al hacer nuestro ingreso al local “Club Cajamarca”, observamos que El Clan había dado inicio al evento. En el ambiente se respiraba nostalgia con sus correctos covers de clásicos del post-punk. Temas de The Cure, Joy Division así como de Pulp entre otros. El público respondió entusiasta con aplausos hacia el final de su set.

El Clan


Siguiendo el programa ahora le llegaba el turno a Division Mayday, banda que ha visto su debut en anteriores conciertos presentando su flamante primer disco, y que cuenta entre sus miembros con músicos como Oswaldo Rocha (ex Paralelo AB, Lima 13, Cenizas y Rabel, en ese orden), Henry Ramos en la guitarra (ex Último Refugio), Raúl Montoya en voz y guitarra (ex Visos de Burdeos, banda en la que tocó también Josué Vásquez de Dolores Delirio) y por último y no menos importante a Raúl Góngora en la batería (ex Rabel y vocalista de Textura, grupo que este año editó nuevo disco y re-editó su primera producción homónima). La banda influenciada por el post punk y por los sonidos modernos del indie, además de interpretar temas de su álbum debut como “Leves quemaduras”, “Esta intensidad”, “Ciudad interior” y “Lugar seguro”, sorprendió con dos covers: “Imágenes paganas” del grupo argentino Virus y “Wicked game” de Chris Isaak.

Division Mayday


Más gente se iba haciendo presente en el recinto y las cervezas iban y venían, en medio de la oscuridad me cruzaba con viejos camaradas, todos nos saludábamos efusivamente. Eran compañeros de años y otros más jóvenes, y sobre el escenario Dulce Muerte se preparaba para su actuación. La banda novel y con un demo a cuestas, interpretó de modo intenso -como es su costumbre- temas de su ep: Realidad inerte, Dulce muerte, Brujas, Maldoror (Cover de la banda mexicana del mismo nombre) y dos temas nuevos: Sufrir y Sheol. Rock gótico agresivo y no complaciente. La banda ya tiene planes de editar un disco, si todo va bien, para fines de este año, este incluirá temas nuevos.

Dulce Muerte



La noche iba avanzando y por momentos la calma en los intermedios, amenizada con música ochentera, cedía a la expectativa de muchos que ansiábamos ver a Flagelo Cleriga, banda que volvía a los escenarios tras varios años de silencio. La sorpresa fue mayor cuando los miembros del grupo ya iban instalándose sobre el escenario (algunas personas -entre las que me incluyo-, creíamos que iban a ser la banda encargada de cerrar el concierto) Ahí estaban Mijaíl Palacios (batería), Rubén Ruiz (guitarra), Ian Salinas (bajo) y Abel Castro en voz y sustituyendo en el teclado a José Gutiérrez quien no estuvo presente por encontrarse en Francia desde hace algún tiempo. Su set incluyo temas de su primer álbum (aún inedito) como: “La ira”, “Incubo”, “El dulce placer del incesto”(tocada hacia el final) y que tuvo su momento más álgido al interpretar aquellos temas -ahora convertidos en clásicos- incluidos en su ep de culto editado en el 2003: “Ligeia”, “Aquella muerte que sopla en mi rostro” y “En las capillas”, todas coreadas por el respetable e interpretabas por un Abel C. totalmente poseído por la energía que irradiaba el publico.


Con la voz ronca pero feliz me acerqué a Ian y le reclamé la hoja donde tenía impresa el set-list, objetos fetiche para el recuerdo de un fanático.

Flagelo Cleriga


Algo agitados tras el pogo que se desató durante la performance de Flagelo Cleriga, dimos un respiro para refrescar la garganta mientras Ilusión Marchita ya se iba preparando para tocar. Así iban apareciendo sobre el escenario Alberto Páez (guitarra), Juan Romaní (batería), Carlos Doble X (guitarra) y finalmente Melancox (vocalista), su set consistió en un repaso de temas clásicos de toda su discografía: “Silencio”, “Azucena”, también nos sorprendieron con dos temas nuevos: “Casa sin ventanas” y “Densidad” para luego cerrar el concierto con “Funeral".

Ilusión Marchita


Quilla Raymi 23/Julio/2011



Escrito por: Marco Gélido

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